Periódico
Acción
                Larroque - Entre Ríos - Argentina
 
                                                                                                      


 



En un accidente de tránsito murió una mujer de Gualeguaychú
 


Un trágico accidente rutero se produjo aproximadamente a las 15 de ayer en la ruta provincial 16, en cercanías de la localidad de Carbó, al oeste de nuestro departamento.

 El hecho fue protagonizado por una camioneta Eco Sport, dominio IQC 705, en la que viajaban en dirección a nuestra ciudad las señoras Catalina Hernández, de 62 años de edad, Argentina Cuestas, de 64 y Sandra Morgen, de 44, todas domiciliadas en Gualeguaychú.

Por causas a establecer, cuando el vehículo se encontraba a la altura de la estancia “La Libertad”, quien lo conducía perdió el control del mismo, que se desplazó hacia la banquina de su mano (sur) y volcó, dando varios tumbos hasta que quedó detenida contra el alambrado perimetral del campo. En el descontrolado desplazamiento y los tumbos, tanto las señoras Hernández como Cuestas fueron despedidas del interior del rodado, mientras que Morgen quedó atrapada en el interior, donde falleció como consecuencia de las heridas sufridas. Cuando al lugar del siniestro llegaron algunas personas para auxiliar a las víctimas, encontraron que las dos primera mujeres presentaban heridas de distinta consideración, siendo necesario su inmediato traslado a un centro asistencia cercano, en este caso en Gualeguay. 

Pero al igual que lo acontecido durante el fin de semana en el fatal accidente en la Autopista, en Islas, también aquí desde la cercana ciudad se demoró la llegada de una ambulancia, por lo que las lesionadas tuvieron que ser trasladadas por otros medios móviles, según se informó. Mientras tanto, personal del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Gualeguay se ocupó de sacar del vehículo el cuerpo de la infortunada víctima fatal. Además de los bomberos, intervino en el hecho personal de la Policía Caminera y de la Comisaría de Carbó, que quedó a cargo de las actuaciones, con la intervención del Juzgado de Instrucción N° 2 de nuestra ciudad, a cargo del doctor Arturo Dumón.

Diario El Argentino



El Estado pagará $ 1,4 millón por el caso de mala praxis que provocó la muerte a Silvina Broesse 

El último dictamen judicial que decretó la medida fue producido por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Gualeguaychú, el 24 de junio último, a través del cual el tribunal resolvió rechazar el recurso de apelación. El hecho ocurrió en mayo de 2005 cuando la mujer, de 30 años, debió someterse a una cirugía programada en el Hospital Centenario de Gualeguaychú. Entre los líquidos ocupados para embeber las gasas en el quirófano había hidróxido de sodio, que se utilizó, y le produjo una falla multiorgánica, que le provocó el deceso. 

El Estado deberá hacer frente al pago de una indemnización que se calcula en $ 1.480.000 a los familiares de una mujer que falleció en mayo de 2005, luego de haber sido sometida a una intervención quirúrgica de rutina en el Hospital Centenario de Gualeguaychú. El deceso se produjo, según se probó después, a raíz de una mala praxis médica que le costó la vida a la larroquense Silvina Teresita Broese. 

El 3 de mayo de 2005 la mujer se sometió a una intervención quirúrgica programada que se realizó en el Hospital Centenario. Por una grave falla organizativa del quirófano, entre los líquidos ocupados para embeber las gasas que se estaban colocando a la mujer se utilizó un frasco que contenía hidróxido de sodio al 10 %, una sustancia cáustica que resultaría fatal. 

El contacto de esa sustancia con los órganos vitales, como el páncreas, el hígado y el diafragma le provocó “necrosis por licuefacción, derivando en un shock hipovolémico que determinó una falla multiorgánica, originando su muerte”, según se lee en el expediente judicial de la causa por daños y perjuicios que iniciaron tanto el ex marido de la mujer, Antonio Fabián Ramírez, como la pareja al momento del deceso, Jorge Daniel Leiva, en representación de los cuatro hijos.

Negligencia 
El Estado fue demandado por el ex esposo de la mujer, y por la pareja que tenía al momento del fallecimiento, y en todos los casos las sentencias dictadas por la Justicia en primera y segunda instancia resultaron adversas. En consecuencia, el erario público quedó condenado al pago de una indemnización de $ 733.750 a valores de 2005, cifra que actualizada llega a un monto próximo a $ 1,5 millón. El último dictamen fue producido por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Gualeguaychú, el 24 de junio último, a través del cual el tribunal resolvió rechazar el recurso de apelación presentado por el Estado Provincial, y en consecuencia confirmó la sentencia dictada en primera instancia. Las tres causas acumuladas en el expediente judicial tuvieron un mismo tronco común: la muerte de la mujer luego de la intervención en el quirófano del Hospital Centenario. 

“La sentencia de primera instancia, luego de hacer mérito de la prueba agregada en el expediente, concluyó en que no existen dudas respecto de la adecuada relación causal entre el actuar del instrumentista circulante Dr. Machena y la muerte de la Sra. Broese –dice un informe oficial producido luego de las dos sentencias adversas–. En cuanto a la responsabilidad y el factor de atribución, se entendió, de acuerdo a los elementos aportados, que al mencionado profesional le cupo culpa por omisión, en virtud de su falta de debida diligencia, por no haber apartado el frasco que contenía la sustancia inadecuada, y que se encontraba debidamente rotulado, siendo la persona bajo cuyo control estaba el líquido que suministró al cirujano en el acto quirúrgico, haciendo extensiva la responsabilidad al Estado Provincial por el actuar negligente y culpable de sus dependientes”.

La causa real del deceso de Silvina Teresita Broese
 Luego de haber sido sometida a una operación en el Hospital Centenario, de Gualeguaychú, fue confirmada por un pericial producida por el equipo forense del Superior Tribunal de Justicia (STJ). El alto cuerpo dictaminó que en la intervención quirúrgica se utilizó una sustancia cáustica, compatible con el hidróxido de sodio, que lesionó por contacto órganos como el páncreas, hígado y diafragma, y causó la muerte de la mujer. La mujer, de 30 años, había sido sometida a una operación el martes 3 de mayo de 2005 con el fin de extraerle un quiste de la zona hepática. Pero todo se complicó. El viernes 6, tres días después de la operación, la mujer falleció. 

El entonces director del Hospital Centenario, Enrique Ghiglione Bocalandro, denunció el deceso, y en la causa intervino el titular del Juzgado de Instrucción Nº 2, Roberto Javier Cadenas. El magistrado ordenó la inmediata autopsia y los estudios pertinentes para determinar con exactitud la causa de la muerte. El sábado 7 de mayo, cuando sus familiares finalizaron su sepelio en el cementerio de Larroque, llegó una comisión policial con orden judicial para secuestrar el cadáver. La única explicación que se dio en ese momento fue que iba a ser sometida a una autopsia por una supuesta mala praxis.

La demanda civil contra el estado fue por tres causas
El pago de la indemnización –en el Gobierno no dudan en afirmar que iniciarán gestiones tendientes a cancelarla “en cuotas”–, se compone de varios reclamos concatenados. La original, caratulada “Ramírez Antonio Fabián c/Estado Provincial. Sumario por daños y perjuicios”, se originó en 2005, y recién pudo concluirse cinco años después. Antonio Fabián Ramírez, ex marido de la mujer fallecida, accionó en representación de sus hijos menores de edad (quienes a la fecha del fallecimiento contaban con 7, 11 y 12 años, respectivamente), y consiguió que la Justicia fijara en $ 59.150 el resarcimiento por daño material, cifra destinada a la atención y cuidado de los menores; por daño psicológico, otros $ 5.200 por cada chico; y otros 120.000 la indemnización por daño moral para cada uno de los menores. 

En total, la cifra que se condenó a pagar al Estado fue de $ 434.750. Jorge Daniel Leiva, segundo esposo de la mujer, fue a la Justicia en representación del cuarto hijo, el menor de los cuatro. En este caso, el resarcimiento se fijó $ 86.400 por daño material; y se cuantificó en $ 150.000 el daño moral; en total, $ 236.400. Pero un nuevo planteo hecho por Leiva derivó en una indemnización por $62.000 por daño moral y psicológico. En forma global, la cifra acumulada resultó de $733.750, con más intereses a la tasa de interés activa que percibe el Banco de la Nación Argentina en operaciones de préstamo a treinta días. 

El monto, actualizado, de $ 1.480.000, se constituye así en la segunda indemnización más cara que debe pagar el Estado provincial en causas iniciadas por mala praxis médica en un hospital público. 

 

 


Accidente fatal en Corrientes conmueve a otra familia larroquense 

Fue el sábado pasado en la ruta 14 a la altura de localidad de Alvear cuando Sergio Emilio Espinoza, volcó con su automóvil y falleció a causa de las heridas. 

El infortunado había perdido a sus padres y a sus dos hijos mayores en un accidente ocurrido en 5 de febero del año 2000 en ruta 16 en la zona de Pehuajó. Viajaba desde Misiones hacia Carbó para encontrarse con su hermana y festejar el cumpleaños de ambos.

El destino suele ensañarse de una manera poco comprensible con algunas familias. Sergio Espinoza falleció tras salirse de la ruta y volcar con su Ford Escort el sábado pasado a las 7 de la mañana. De camino, entre Misiones y Carbó, tenía pensado pasar por Federación, donde reside su hijo menor. Este hijo de 14 años, junto a la ex esposa de Sergio, son los únicos sobrevivientes de aquel tremendo accidente ocurrido hace 10 años en ruta 16 cuando se produjo el deceso de cuatro personas, los padres y los dos hijos mayores de Sergio. Aquel choque del vehículo con la cabecera de un puente en la zona de Carbó, fue quizá el peor accidente que se tenga memoria de los que han ocurrido en la ruta provincial.

Sergio se crió en la localidad de Enrique Carbó -donde trabajaba su padre como jefe de estación- y cursó el colegio secundario en el Instituto Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Larroque, culminando sus estudios en el año 1982. El motivo final de su viaje era reencontrarse con Alejandra, su hermana, ya que ambos cumplían años el mismo día y el festejo incluia una reunión familiar en el club de la vecina localidad.    


La crónica policial:
OTRA VEZ LA MUERTE SOBRE RUEDAS

Un hombre murió tras volcar en la ruta 14 en inmediaciones a Alvear

Se trata de un hombre de apellido Espinoza, de 45 años quien en la Ruta Nacional 14 en inmediaciones a la localidad de Alvear por razones que se tratan de dilucidar volcó cuando iba a bordo de un Ford Escort 1.8 de cinco puertas y pereció tras recibir fracturas múltiples en su cuerpo.

Efectivos Policiales de la Comisaría de Distrito Alvear Ctes; en la fecha alrededor de las 07:00 horas aproximadamente se habrían anoticiados que por Ruta Nacional Nº 14 se habría registrado un accidente de transito, por tal motivo y en forma inmediata los uniformados se constituyen al lugar y al llegar entre el Km 612 y 613, efectivamente observan un vehiculo automotor marca Ford Escort 1.8 de cinco puertas, con las cuatros ruedas hacia arriba, y una persona del sexo masculino, sin signos vitales, y quien tras ser examinado por el Medico de policía en lugar, diagnostic
ó que el deceso se produjo por fracturas múltiples en todo su esqueleto. Siendo posteriormente identificado con el apellido ESPINOZA (45), En el lugar se realizaron las diligencias y pericias de rigor en tanto que en la citada Dependencia se inicio de Oficio la Actuación Sumarial al respecto.



Fisgonear la tragedia ajena


Ricardo Leguizamón 

La ruta, esa ruta, es una camino ondulante, poceado, partido en dos, y los camiones que transitan por esa ruta, este domingo, van y vienen a toda marcha, yendo y trayendo, cargando granos aquí, descargando allá, la rutina de la cosecha.

Un cartel, un cartel puesto a prudente distancia, antes de que todo eso aparezca, las ondulaciones, los pozos, el pavimento cuarteado, el cartel entonces alerta de lo que viene: en los próximos 18 kilómetros, la ruta está en mal estado. Dice algo así el cartel, puesto a un costado, a la salida de Gualeguay, rumbo a Victoria. Un salvoconducto que sirve para poner en alerta a los conductores. Habrá que hacer malabares, entonces. 

La ruta, esa ruta, obliga a marchar en zigzag. Nada nuevo en las rutas provinciales: la ruta provincial 11 a veces está en buen estado, a veces da pena, por tramos está en obras, por tramos, abandonada. Pero aquí la ruta provoca incomodidad: uno es capaz de mojarse en tensión, con cara de aquí no pasa nada. Y avanza. Claro, el paisaje a veces atrapa, distrae, distiende, un paisaje tornasolado, un paisaje iluminado por la claridad de mediodía, lomadas amables, extensiones anchísimas, la soledad inmensa de las grandes explotaciones rurales, el camino que sube, el camino que baja. El viernes, el viernes a la noche, tres camiones tropezaron en ese camino tortuoso, y fue trágico. Dos camioneros murieron calcinados. Uno viajaba hacia Gualeguay, dos a Victoria, uno cruzó de carril, y el espacio no dio tiempo para las maniobras de apuro. 

La crónica policial dice: El trágico accidente ocurrió pasadas las 22 de este viernes a la altura del arroyo El Animal, cuando por el lugar transitaban en dirección oeste un camión Mercedes Benz, cargado con soja, que era conducido por Luciano Benedetti, de 21 años, oriundo de Larroque, y otro transporte Mercedes Benz, que era guiado por Marcelo Larrosa, también larroquense. En sentido contrario lo hacía un tercer camión, marca Ford, que era conducido por Hernán Andrés Pérez, de 33 años. Los dos camiones de Larroque iban hacia Victoria y el tercero se trasladaba hacia Gualeguay. 

Al parecer, el camión que conducía Pérez se cruzó de carril y colisionó con los otros dos pesados vehículos. Por el impacto se incendiaron el camión Ford de Pérez y el Mercedes Benz del joven Larrosa, falleciendo calcinados ambos conductores. Esta mañana de domingo el sol se repone de un amanecer lluvioso y enciende un paisaje atroz: los hierros calcinados, la carrocería retorcida, el olor a quemazón, y en medio gente que fisgonea, que hurga, que busca, que se lleva lo que queda, lo que queda de la tragedia ajena. Fijo la vista en esa escena: primero no entiendo, y después me sobresalto. Por lo menos cuatro vehículos han detenido su marcha, y buscan no se sabe qué. Los restos de los camiones están patas arriba, ennegrecidos, y la gente revuelve los despojos. 

Parece un paseo de domingo a una feria de venta de baratijas: revuelven aquí, allá, esto, lo otro, y parece que consiguen llevarse algo, no sé qué, pero algo sacan. Los que consiguen los que buscan, se van. Al rato, la escena se repite: otros vienen, y vuelta a lo mismo. No son deudos, no hay muecas de dolor en ellos, sólo afán de buscadores, de fisgones, de merodeadores. Llevarse algo, lo que sea, lo que permitan los restos de hierros retorcidos, de latas chamuscadas, lo que salga de ese olor a quemazón
.


Los fallecidos
En el sitio http://www.galarzanoticias.com aparecen datos del accidente y unos párrados sobre la persona fallecida tras el choque:

“Andy” Perez Andrés Perez joven de Galarza, su fallecimiento trágico ha llenado de tristeza a la población local. Hijo de Andrés Perez radioaficionado y transportista muy conocido y relacionado en Galarza e Inés Medone radioaficionada y profesora del Instituto San Martin. Casado con Luisina Molina y padre de una niña. Sus restos fueron inhumanos en cementerio local este sabado a las 18 horas. Nuestro pésame para las familias y amigos.

En tanto los restos de Marcelo Larrosa, de 29 años de edad, casado con Carminia Castrellón y padre de un bebé de seis meses, fueron inhumados en la mañana del domingo en el cementerio municipal de Larroque.